AJO NEGRO: PODEROSO ENERGIZANTE NATURAL
¿Qué es el ajo negro?
Se trata de un ajo que ha pasado por un proceso de fermentación, debe su nombre al color que adquieren sus dientes luego de este proceso y día a día está ganando nuevos devotos.El ajo negro se produce por la fermentación de sus bulbos a temperaturas de 65 a 80 ° C en un ambiente de humedad controlada durante casi un mes. Después de esto, los dientes de ajo se tornan negros.
Luego de la fermentación se deja oxidar durante aproximadamente 45 días, para que adquiera una sabor dulce como el de una ciruela.
El ajo negro se puede comer crudo o cocido en la misma manera que el ajo fresco. Aunque el ajo es el único componente del ajo negro, es probable que el sabor no se asemeje en nada. De hecho , es probable que no tenga gusto a nada que hayas probado antes. El ajo negro está lleno de complejos sabores, la mordedura inicial es leve, seguido de una explosión de dulzura caramelizada y un acabado salado.
Famoso en
japón y en el resto del continente asiático, este novedoso alimento se obtiene
a través de un proceso especial de cocción que incrementa en diez veces las
propiedades curativas del ajo tradicional. y lo mejor es que no tiene ese
olor ni el sabor característicos, para algunos desagradable, del ajo crudo. a
continuación, te contamos todos los beneficios de incorporarlo a la
alimentación diaria.
Si bien aún
se encuentra poco difundido en Occidente, el ajo negro tiene cada vez más
adeptos en esta parte del mundo. Pero, ¿qué es, en realidad, este nuevo
alimento? Se trata de la cabeza de ajo común sometida a un proceso de cocción y
fermentación en hornos especiales, con temperatura y humedad controladas, que
dan como resultado el ajo negro, denominado así por el color que toman sus
dientes después de cocidos.
Un
descubrimiento casi accidental
Como bien
sabemos, los orientales son grandes consumidores de ajo. Pero, como a la
mayoría de las personas en el mundo, no les agrada su fuerte y persistente
olor. Justamente, en un intento por reducir el característico aroma de este
vegetal, un científico japonés descubrió el ajo negro. En una de sus tantas
pruebas, sometió durante un mes una cabeza de ajo entera, con todas sus
coberturas y sus cáscaras, a un proceso de ahumado y fermentación, manteniendo
una determinada temperatura y nivel de humedad. Luego de ese período, el
científico descubrió que el ajo había tomado un tono oscuro, su sabor se había
atenuado y había perdido el 97% del olor que originalmente tenía. Pero además,
luego de analizarlo, comprobó que los componentes comunes que posee el ajo y
sus propiedades, habían potenciado en forma asombrosa: sus virtudes habían
aumentado en diez veces.
A su vez,
luego de este proceso de cocción y fermentación, el ajo adquiere un sabor
delicioso -un tanto dulce- y su consistencia se vuelve blanda, lo cual lo hace
muy fácil de digerir, eliminando por completo el mal aliento posterior. Por
estas novedosas cualidades, el ajo negro comenzó a ser ampliamente conocido en
todo Japón y actualmente es consumido por más de 15 millones de personas de ese
país. En Occidente su comercialización es más reciente. Sin embargo, ya cuenta
con miles de adeptos en este continente.
100 %
orgánico
El ajo
blanco y colorado son las variedades que se utilizan para desarrollar el ajo
negro. Sin embargo, el requisito indispensable es que éste sea orgánico. Es
decir, no debe contener ningún tipo de pesticida ni fertilizante. Sumado a
esto, su proceso de elaboración es totalmente natural, sin el uso o agregado de
conservantes u otros aditivos químicos. Una vez sometido a esta cocción
especial, el ajo negro se conserva durante seis meses si se guarda en un lugar
seco y oscuro, preferentemente en el envase en el que se comercializa. También
se pueden sacar uno a uno los dientes y guardarlos en un recipiente
herméticamente cerrado en el freezer. No debe ser guardado en la
heladera, ya que es más húmedo y entraría en estado de putrefacción.
Un plus de
energía
Una de las
bondades más destacadas de este alimento es que es un poderoso energizante
natural y un vigorizante corporal. De hecho, sólo un diente de ajo negro
contiene la misma energía que una cabeza de ajo común. Por este motivo, se
recomienda consumirlo en ayunas y antes de prácticas físicas o importantes
actividades de desgaste intelectual. Se estima que su poder energizante dura
aproximadamente 8 horas. Por otra parte, el ajo negro también es famoso por su
gran contenido en aminoácidos esenciales. Estas son sustancias que el organismo
no puede generar por sí mismo, por lo que debemos incorporarlos a través de la
alimentación. La falta de los mismos baja las defensas, haciéndonos más
vulnerables a las enfermedades y genera estados de decaimiento.
Existen
veinte aminoácidos, de los cuales el ajo negro aporta dieciocho. Entre ellos se
destacan la Isoleucina y la Leucina, que intervienen en la
formación y reparación del tejido muscular; la Licina que favorece
la reparación de tejidos, los anticuerpos del sistema inmunológico
y la síntesis de hormonas; la Metionina, que colabora en la síntesis de
proteínas; la Fenilanina que interviene en la producción del colágeno,
fundamentalmente en la estructura de la piel y el tejido conectivo; la
Treonina, que ayuda al hígado en sus funciones de desintoxicación; y la
Valina que estimula el crecimiento y reparación de los tejidos, el
mantenimiento de diversos sistemas y balance de nitrógeno.
Sus
beneficios para el organismo
- Tiene efecto hipotensor y, por eso, es saludable para personas con presión alta.
- Además, baja el colesterol malo y el nivel de lípidos en sangre. Por ello, ayuda a prevenir las enfermedades cardiovasculares.
- La alicina, uno de sus principales componentes, fortalece el sistema inmunitario y aumenta las defensas del organismo, en especial durante los procesos alérgicos.
- Es un energizante natural y un vigorizante corporal, ideal para ser consumido por deportistas y atletas de alto rendimiento. También combate el estrés y la depresión.
- Limpia los riñones y es protector de las arterias, ya que contribuye a evitar su calcificación.
- Regulariza el tránsito intestinal y favorece la digestión.
- Por su alto contenido de fósforo y azufre, actúa como un sedante especial para los nervios. Además, ayuda a regularizar el sueño.
- Es bueno para quienes sufren asma y otros problemas respiratorios.
- Ayuda en la cicatrización de heridas y en el fortalecimiento óseo.
- Mantiene viva las neuronas.

